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martes, 17 de agosto de 2010

"Un día entre otoño e invierno"



Vi un pájaro morir, intentando volar.
Desde lo alto, él abrio sus alitas y sin miedo salto al vacío, acabando con su vida, cortandola en dos,tal vez en "lo real" y "lo imaginario". Se me ocurre que lo real fue su salto, lo imaginario, lo que pensó y esperaba al momento de saltar...

Aun que quién sabe, quizá solo voló como él solo queria hacerlo.

miércoles, 7 de julio de 2010

“El sol en tu ventana”



Tú me hacías reír mientras yo te miraba sin pestañar, era linda la forma en que movías tus labios, me hubiera gustado grabarlo aunque sin querer creo que lo hice. El sol nos espiaba por tu ventana, a toda costa nos quería ver, presentí en ese momento que nos tenia envidia. Tú me abrazabas tan fuerte que el calor me tenía mojado como una tarde en verano, yo estaba al borde de la cama casi cayendo, pero tú te las arreglabas para engancharme con tus brazos. Por un instante dejamos de reír y de hablar, creo que nos dimos cuenta que el sol ya estaba sobre nuestros cuerpos y sobre tu cama. Ahora llego tu turno eso se me vino a la cabeza cuando tu dejaste de pestañar y me observabas en cámara lenta.
…Me gusto eso cuando de a poco te a cercaste a mi pecho, soltando tu mano de la mía, la pusiste sobre algo que palpitaba y que se encontraba dentro de un monton de huesos, arterias, telas de araña, polvo y sangre, ese día me hiciste recordar que tenía un corazón, me hiciste sentir que algo latía fuerte, mi sístole y diástole se hacían notar mas de lo normal, había una revolución en mi.
Después de un rato de mirarnos a los ojos, ya no había tan solo una mano sobre mi, sino habían cuatro sobre nosotros, habían veinte dedos, muchos metros de piel y una enorme cantidad de ganas de saber que había mas allá,lo notabamos al momento de tocarnos. Tu piel se parecía a la mía teníamos el mismo color arrojado sobre tu cama, me hizo sentir seguridad al instante de inscursionar cada poro de tu figura que parecía una pieza de arte, morena y delicada. Me basto pestañar solo una vez para sentirme abrazado por tus piernas, acogido entre tus senos, entre tu cuerpo, acogido como un niño. Jamás perdí la vista de tus labios ya que estos me tenían hipnotizado, atrapado, como tu ser que me cubría el cuerpo como una manta en invierno. Mi rostro se detuvo sobre tu pecho sentí que algo golpeaba fuerte, temí que el palpitar de tu corazón te reventara el tórax, acaricie el surco de tus senos con la punta de mi nariz, apreté tu brazos arrugando tu piel, tu me tenias el pelo tomado jalándolo hacia ti. Te tome de tus caderas y te levante hacia el cielo y en tres segundo cambiamos de perspectiva, ahora tu estabas por sobre mi, apoderándote de todo, deteniendo el tiempo, quemando la lluvia, paralizando al destino, haciendo me sentir amado, haciendo me sentir parte de esa belleza que te teñía de naranjo, de ese atardecer que nos prometía ser testigo mudo del amor que sentimos aquel día que me regalaste un pedacito de tu cielo.

Cartas de amor
-Dado

martes, 29 de diciembre de 2009

"Cartas de amor"


Existes, sin embargo no existes...
T´amoºtºesperoºt´aMo

miércoles, 22 de julio de 2009

"LA NIÑA DE LA MICRO"


“La niña de la micro”

Como todos los Jueves era muy común que me quedase en casa de ni novia, principalmente para sentir mariposas en el estómago contemplando su fresco rostro, concretar uno que otro deseo carnal y lo mejor despertar abrazado a ella.
Como rutina ella se levanta primero para hacerme desayuno. En esa ocasión me toco huevos con jamón, jugo y un beso. Por lo general ella no me va a dejar a la micro por que anda con su pijama exhibicionista y la verdad que a mi me da miedo que se devuelva sola, así que mejor voy yo. Cuando tomo la micro enchufo mis oídos en canticos envasados desde mi celular y me dedico a mirar la ventana y a contemplar los suburbios en los que a mi novia le toco vivir.
Llegando a un paradero subió una chica se acomodo junto a la puerta. Ella llevaba un bolso pequeño de marca Adidas, zapatillas converse azules, jeans desteñidos una polera de mangas largas ,café.
Su figura era esbelta, de finos dedos, cabello castaño tomado, ojos café claruchento y unos labios carnosos que se prestaban para pensar cualquier cosa en mi mente pan sexualista y enferma.
Seguimos el trayecto yo hacia el trabajo y ella hacia no se donde… cada vez que yo miraba la ventana corría un poco la vista para mirarla y a su vez ella hacia lo mismo. Yo al menos podía esconder mis ojos tras mis lentes de sol, pero ella era mas notoria y me hacia sentir un poco observado. Nos fuimos todo el camino entregándonos miradas que se interpretabas solo en nuestra mente .Yo me imaginaba que ella se podía acercar y decirme: -Hola, me llamo TANTO,TANTO, ¿de dónde eres? Eres bonito… te quieres ir conmigo a la casa de mis amigas que vivien en una isla abandonada en el océano mediterráneo. Tomemos el avión ahora mismo y después quién sabe, talvez el destino ya nos destino, vente conmigo que lo que me pasa tiene un nombre;” amor a primera vista” y la verdad es que me enamore de ti, como jamás me había pasado en la vida. Sin duda que si alguien en mi perra vida me dice estas palabras le entrego todo pero todo…
Mientras seguíamos entregándonos sonrisas reciprocas y cómplices, todo el camino, sin dejarnos de miran ni un solo instante, llego el maldito momento; ella se tenia que abajar. En ese instante yo mire para otro lado, dándome tonta importancia al cabo de tres segundo y medio la vuelvo a mirar como queriendo decir: “adiós, eres la mujer de mi vida, te amo”. Ella me miro tímidamente y me da la impresión que en ese momento ambos pensamos lo mismo. Ella bajo de la micro y se dio vuelta a contemplarme y yo a su vez no le despegue los ojos ni un solo instante, la micro avanzo y nos dijimos adiós con nuestras miradas enamoradas.



Continuo trabajando en el área de ventas de una empresa de telecomunicaciones. La verdad que el titulo sin duda es muy bonito pero solo eso tiene de lindo, porque el trabajo es excesivamente agotador, tengo que caminar cuadras y cuadras ofreciendo un servicio de mala calidad, costoso que a mi parecer este podría ser gratis ya que a los dueños de esta bazofia no les costaría nada. Pero como el cochino dinero cambia la mente, que más se puede hacer.
Me faltan cinco ventas más por hacer y me compro lo que últimamente me a quitado el sueño un Ipod-touch, una maravilla de aparato, de pantalla táctil, una resolución de no se cuantos micro pixeles, una memoria de ocho GB, un excelente sonido digital que permite escuchar un instrumento de una forma muy limpia y sin saturaciones, más que una maravilla un sueño, que claramente se esta convirtiendo en realidad con el pasar de los días…

(Un mes después)

ya escuchando música através de mi Ipod continúe con mis estudios como traductor de inglés y español en la universidad Arturo Prat.
Una tarde después de clases, tomo la micro con rumbo a la casa de mi novia para verla como era habitual. Le tenia un pequeño regalo, le había escrito unas líneas de inspiración que reflejaban el inmenso amor que sentía por su persona y le había comprado un dulce para que aparte de mi otra cosa le endulce la vida.
Mientras pensaba en los apuntes de la clase y me entretenía pensando en las payasadas de la semana, siento un empujón que me desconcentró y me saco de mi revista humorística que tenia en la cabeza, cuando me volteo para gritar un !!!MIERDA!!! contemplo una delgada figura que acarreaba una enorme bolsa y que hacia equilibrio entre el bai-ben del Transantiago y sin dejar de sorprenderme, era ella, “la niña de la micro” la hermosa mujer que había hecho un paréntesis en mi vida un día monótono de verano cuando trabaja vendiendo cable. Inmediatamente nos miramos, de a poco fuimos soltándonos ya que las primeras miradas fueron tímidas y cargadas de impacto y sorpresa. Ella se sentó frente a mi así que nos pudimos ver a los ojos sin escrúpulos, ella se fue soltando y partió por entregarme una bella sonrisa y yo a su vez hice lo mismo, nos fuimos mirando, sonriendo, como conversando con las miradas y transmitiéndonos lo que nos pasaba cuando nos veíamos. Lo que más me gusta de aquella mujer son sus labios rosados y carnosos, que me incitan a robarle un beso y a ocultar su boca con mis labios extasiados en lujuria desenfrenada y apasionado amor. Cuando la miraba a los ojos podía ver destellos de luminosidad y deseos por incursionar mi cuerpo y a su vez yo le devolvía fogosas miradas sin censura por su fina silueta de mujer delicada y atrevida.
Cuando ella llego a su destino nos miramos por ultima vez .Ella me observo cuidadosamente, como tomando una fotografía en su cabeza para después analizar parte a parte. Ella bajo de la micro sonreímos mientras ella caminaba lentamente. Me pude dar cuenta que intentó decirme algo, ya que podía ver sus labios moverse e intentando dar señal de alguna palabra, pero ya era tarde la micro avanzo. Yo me despedí agitando mi mano en símbolo de adiós ya que no sabia cuando la volvería a ver otra vez...

Cuando llegue a casa de mi polola, aun tenía el recuerdo de “la niña de la micro” y aun me encontraba pensado en su cuerpo y no podía dejar de desearla. Sin embargo para fortuna mía mi novia me tomo de la mano y me llevo a su cuarto e hicimos el amor intensa y salvajemente como no lo hacíamos hace mucho tiempo.
Aunque debo reconocer que en todo momento del acto sexual jamás me saque de la cabeza a la niña que había deseado en el trayecto mientras venia a juntarme otro día mas con mi novia.